"Feminismo y la perversión del lenguaje" - Views: 758 · Hits: 758 - Type: Public

Pensamiento divergente y liberación de prejuicios puede ser una buen forma de comenzar.

El lenguaje, hijo de la madre lengua, nunca para de crecer, cambiar y adaptarse para poder así cumplir su cometido de comunicar, llegar al entendimiento y a la razón entre personas. Las expresiones nacen y mueren como cual fauna endémica de cada cultura y siendo de esta forma, el feminismo nace del fruto de la unión entre un sufijo (-ismo) y una base léxica (femĭna = mujer). Analicemos pues el significado según la RAE (Real Academia Española) de este sufijo:

    -ismo Del lat. -ismus, y este del gr. -ισμός -ismós.
    1. suf. Forma sustantivos que suelen significar 'doctrina', 'sistema', 'escuela' o 'movimiento'. Socialismo, platonismo, impresionismo.
    2. suf. Forma sustantivos que significan 'actitud', 'tendencia' o 'cualidad'. Egoísmo, individualismo, puritanismo.
    3. suf. Forma sustantivos que designan actividades deportivas. Atletismo, alpinismo.
    4. suf. Forma sustantivos que designan términos científicos. Tropismo, astigmatismo.

Eligiendo la acepción más apropiada para el contexto en el que nos encontramos, podríamos entender que feminismo nace del:

    femĭna + -ismo en su 1ª acepción: Movimiento de la mujer.

Pero si analizamos el significado de feminismo según la RAE nos encontramos con:

    feminismo Del fr. féminisme, y este del lat. femĭna 'mujer' e -isme '-ismo'.
    1. m. Principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre.
    2. m. Movimiento que lucha por la realización efectiva en todos los órdenes del feminismo.

Llegados a este punto podemos preguntarnos ¿dónde queda el significado del "principio de igualdad" en el nacimiento del término feminismo? No existe. El feminismo entendido por el lenguaje es cualquier tipo de movimiento de la mujer, independientemente de la finalidad ideológica que persiga dicho movimiento, fuera o no hacia un camino de igualdad. Esta primera perversión por omisión hace del término feminismo un vocablo díficil de entender de forma lógica o natural para nuestra mente sencilla, que busca optimizar el entendimiento a veces mediante la raíz léxica, aunque no sea acertada.

Por otro lado y avanzando por el camino del entender sencillo y la perversión, nos encontramos con la magestuosa presencia de la antítesis. Sea antítesis lo opuesto, lo contrario, entendemos que la antítesis de la femĭna es el mascŭlus (macho). Con lo que si el feminismo es el "movimiento de la mujer", es de esperar que el machismo sea "el movimiento del hombre". Pues bién, según el significado de dicha antítesis:

    machismo De macho1 e -ismo.
    1. m. Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres.
    2. m. Forma de sexismo caracterizada por la prevalencia del varón,

vemos la más extrema perversión del lenguaje en este caso, no teniendo nada que ver la antítesis léxica con la antítesis de significado. Tras reflexionar sobre esto, es de recibo pensar que existan personas que cuando por ignorancia y abuso de esta perversión piensen que, si el machismo es la "actitud de prepotencia de los hombres hacia las mujeres" el feminismo debería de ser claramente la "actitud prepotente de las mujeres hacia los hombres". Craso Error.

Esta segunda perversión se ve reforzada, más aún si cabe, por el uso del color morado en algunos movimientos de la mujer. Es bien sabido que el uso del color morado ha sido distintivo de la realeza, de la nobleza y más adelante de la supremacía de las "clases altas" de la sociedad. Esta simbología de superioridad y poder es díficil de borrar del inconsciente colectivo, acentuando la confusión que origina la anterior perversión. Además, y siguiendo una linea de interpretación psicológica, según varios autores el color morado [...] se le puede relacionar con la melancolía, la tristeza o el martirio, por lo que no es adecuado para personas depresivas.[...], con lo que si un movimiento que intenta luchar contra una sumisión que causa dolor, tristeza, martirio y depresión, usa como representación del movimiento el color morado, no hace más que reforzar su situación convirtiéndose en problema más que en solución. Vemos así, como una tercera perversión -esta vez en el lenguaje del color- ahoga al feminismo en toda su expresión.

Para finalizar y desde mi profundo pensamiento interior, espero que algún día, en un futuro no muy lejano, la palabra machismo/feminismo desaparezca y que con ella la perversión del lenguaje que la acompaña muera. Pues solo así, podremos encontrar una nueva palabra que nazca realmente desde el principio de igualdad y que pueda esta vez sí, englobar en su fondo el verdadero origen léxico con su significado real: la lucha por la igualdad de derechos entre las personas.

¿Os animáis a encontrarla?